El amor que pudo morir no era amor


Cuando estábamos en lo bonito, se torció todo y pude ver la otra cara de la moneda, como la primera vez que te hacen daño. El dolor supera todo lo bueno, y ya no hay palabras que puedas entender, tus planes se rompen y te quedas sin nada, y aunque no entiendas todo lo que se te viene encima te sientes más que herida, tal vez traicionada, pero aunque todo te parezca injusto, doloroso y extremadamente real. Si no le ves las dos caras a la moneda, no hay moneda completa. Y así es como se llega a conocer a una persona, persona que aunque la ames con todas tus fuerzas también tiene secretos.


Espero que guardes de mi algún recuerdo.